martes, 30 de octubre de 2012

Hablemos de Prejuicios

El desarrollo del pensamiento en sus múltiples vertientes y etapas de la vida, maneja información de diferente índole y en ocasiones sin comprobar las fuentes y origen de la misma. Esta información tiene como objetivo emitir opiniones, juicios  y conocimiento.  Las opiniones que emitimos generalmente son expuestas bajo fundamentos o descripciones infundadas. Estas deliberadas opiniones las llamamos prejuicios.
Los prejuicios nos acompañan  a lo largo de nuestra vida y como mencionaba Pinillos1 “el prejuicio es universal del comportamiento humano y pertenece a su naturaleza”.  Estas asociaciones mentales que se realizan bajo ciertos contextos influenciados por la historia personal, es lo que resulta en la emisión de opiniones desfavorables sin una reflexión objetiva y justificada. 
Debemos considerar transformar estos prejuicios ya que comúnmente son negativos y reducen nuestro universo de pensamiento respecto a lo que nos referimos. Este grupo de actitudes que son inherentes al ser humano se presentan en cualquier circunstancia creando falsas expectativas. Los prejuicios son motivados por alguna conveniencia personal o grupal. Pueden ser prejuicios sociales discriminatorios como los etnocentristas, sexistas y racistas. 
Tratar de encontrar una categorización de prejuicios para mi entender, implica mayor función de almacenaje mental del que debería tener y ejercer en cada uno de nosotros. En un último momento encontraremos algún adjetivo o categoría funcional ante un prejuicio observado o vivido.
Esta particular forma de hostilidad social es abordada por la psicología social, en el análisis de las relaciones intergrupales. Según Smithlos estereotipos, prejuicios y la discriminación generan una hostilidad intergrupal, aunque cada uno posee diferentes maneras de manifestarse.
En la medida que podamos analizar la consecuencia de nuestras aseveraciones podremos avanzar en el desarrollo del lenguaje y la percepción objetiva. La emisión de opinión sin bases suficientes prejuzgando, obstruye el entendimiento positivo y el conocimiento real. Las asociaciones discriminatorias que realizamos como prejuicios, conllevan a una relación desfavorable y un contexto erróneo anticipado.



Autor Imagen : Alberto Montt


1.- Pinillos JL (1982). Los Prejuicios y la sociedad contemporánea. Revista Cuenta y Razón, (5) invierno. Extraído el 23 de septiembre de 2012 en:
2.- Smith V (2006). La Psicología social de las relaciones intergrupales: modelos e hipótesis. Actualidades en Psicología (20) 7. San José Costa Rica. Extraído el 23 de septiembre de 2012 en: